Conmoción en El Calafate: sospechan mala praxis por la muerte de dos bebés
La Justicia de Santa Cruz investiga la muerte de dos bebés prematuros ocurridas en el Hospital SAMIC de El Calafate durante abril y analiza si existieron irregularidades médicas en el área de neonatología. La causa se inició tras una denuncia realizada por una médica neonatóloga y luego sumó las presentaciones de las familias de los recién nacidos.
Los bebés fallecieron con pocos días de diferencia. El primero de los casos fue el de Lucca Emanuel Morales, quien nació el 3 de abril con bajo peso y murió tres días después. Según el certificado de defunción, la causa fue un paro cardiorrespiratorio asociado a prematurez y hemorragia pulmonar.
El segundo caso corresponde a Alexi Natanael Andrade, nacido el 6 de abril y fallecido diez días más tarde tras permanecer internado en terapia neonatal. En su acta de defunción se consignó un paro cardiorrespiratorio, sepsis y prematurez extrema. Sin embargo, la querella sostiene que podrían haber existido errores durante los procedimientos médicos realizados al bebé.
La investigación judicial apunta especialmente a la colocación de vías centrales utilizadas para administrar medicación. Según denunciaron los abogados de las familias, en ambos casos se habría utilizado una técnica compleja que requiere control ecográfico y cuya mala colocación podría provocar lesiones graves en órganos vitales.

De acuerdo con la hipótesis de la querella, en uno de los bebés la maniobra habría causado una perforación pulmonar y, en el otro, una lesión cardíaca que derivó en una acumulación de líquido alrededor del corazón. Además, un cardiólogo infantil que participó de una reanimación habría dejado asentadas observaciones sobre una presunta mala colocación de la vía en la historia clínica.
El expediente también incluye otras denuncias por presuntas irregularidades en el servicio de neonatología, relacionadas con tratamientos, suministro de medicación y funcionamiento de las guardias médicas.
Una de las claves de la causa es el testimonio de la neonatóloga María Victoria Bianchi, quien trabajó en el hospital durante abril y decidió denunciar lo ocurrido ante la Justicia de Córdoba, provincia donde reside. La médica aseguró públicamente que presenció “dos eventos muy graves” y consideró necesario que la Justicia investigue lo sucedido “por respeto a los bebés muertos y a sus familias”.
En paralelo, el Hospital SAMIC confirmó que inició una investigación interna y aseguró que colaborará con la Justicia aportando toda la documentación requerida. La institución también expresó su acompañamiento a las familias afectadas.
Mientras continúan las pericias y el análisis de las historias clínicas, la causa permanece en etapa de instrucción y no hay personas imputadas hasta el momento. Los investigadores esperan ahora los resultados de estudios forenses y nuevas medidas de prueba para determinar si existió mala praxis o responsabilidades profesionales en las muertes de los recién nacidos.



