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viernes, 24 de abril |
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 Boca y otro empate con gusto a poco: 1 a 1 con Unión

Santa fe. Unión vs boca .foto sebastian granata

Boca y otro empate con gusto a poco: 1 a 1 con Unión

Boca empató con Unión por la fecha 11 del Torneo Apertura.

  • Julián Palacios marcó para el conjunto de Santa Fe y Miguel Merentiel anotó para el de La Boca.
  • El Xeneize acumula siete partidos sin perder, mientras que el Tatengue mantiene un invicto de seis encuentros.
  • En la próxima jornada, el equipo de Claudio Úbeda recibirá a Instituto y el de Leonardo Madelón enfrentará a Defensa y Justicia.

Boca pelea, corre, mete, no está ahí el problema. El asunto es que hay que construir desde ese punto, y al equipo del Sifón le falta la principal materia prima: el juego. A veces el pibe Aranda queda demasiado solo en la tarea de cambiar el ritmo, sacarse rivales de encima y encontrar apoyos para el desequilibrio. Y tampoco Boca se asume como dueño del partido, por momentos finge serlo, pero da la sensación de estar más cómodo yendo a la segura, sin asumir riesgos.

El partido con Unión tuvo el mismo ADN que el de Riestra (triunfo), Platense (empate), Gimnasia de Mendoza (empate), Racing (empate) o San Lorenzo (empate). Un desarrollo parejo, por momentos chato, que pudo ganar como perder, lo dicho. Boca tuvo algunas chances de arranque (la más clara fue un tacazo de Merentiel tras gran pase de Ascacíbar, que Del Blanco terminó sacando en la línea), pero tan pronto Unión se decidió a plantarse y buscar el gol, se le acabaron los bríos y empezó a sufrir. Cuello, Profini, tuvieron sus chances, hasta que Palacios tomó un centro de Vargas, se hamacó y metió un derechazo contra el palo de un Marchesín que la vio pasar como única reacción.

Es cierto, Boca salió más decidido para el segundo tiempo aunque claro, otra cosa no podía hacer. Tiene eso este equipo, necesita verse obligado (por el marcador, o por el apremio del tiempo) para salir de su letanía. Con la soga al cuello, ahí sí, forzó la marcha. Una tijera de Bareiro y un tiro libre de Paredes, ambas salvadas de Mansilla. Y la jugada del empate con la chilena del paraguayo que devolvió el palo y gol de Merentiel, de arremetida.

Paredes conectó mejor con Aranda, hubo otra energía que sobrevivió al 1-1 y más allá, porque Boca sabía que tenía que ganar. Debió ser el gol que Mansilla le sacó a Bareiro con un manotazo. Y ahí la quedó Boca. Ahí se terminó su dominio territorial y volvió al modo supervivencia, como si hubiera sido suficiente con empatar y merecer algo más. Y si hasta ahí estaba para ganarlo, pudo haberlo perdido de no ser por tres tapadas consecutivas de Marchesin que, ahora sí, sacó la cara por el equipo.

En definitiva, Boca es el reflejo de su técnico, porque sus decisiones tienen un mensaje implícito. El técnico, una vez más, tuvo un planteo unidireccional y no se movió de ahí. Si sacó a Ascacibar fue para poner a Herrera; si puso a Velasco fue por Aranda. Nunca una decisión disruptiva, diferente, audaz. El último cambio necesita traducción: si entró Braida para que saliera Merentiel el mensaje es claro. Mejor empatar, a ver si por buscar el triunfo Boca perdía. Así las cosas, el Xeneize acumula empates, pero para sumar uno hay que dejar dos puntos en el camino. Y eso no es negocio. Menos en un club como Boca que se jacta de exigirse ganar todo, pero con Ubeda tiene a un entrenador que se conforma con poco. Con muy poco.

Santa fe. Unión vs Boca