Candela Arizaga amplió su declaración y pidió a la Justicia que se le levante la perimetral a Facundo Moyano
“Ya falta menos”, dijo la joven después de sentarse ante el tribunal; antes se había entrevistado con la Oficina de Asistencia a la Víctima y al Testigo (OFAVyT)
La jornada comenzó muy temprano para Candela Arizaga. A las 9, la influencer debía presentarse ante la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N° 3 de la Ciudad de Buenos Aires, especializada en violencia de género, para ampliar la declaración que había realizado días atrás en la causa que investiga a Facundo Moyano por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en un contexto de violencia de género.
Pero su salida de la fiscalía terminó convertida en una escena de tensión. Rodeada por periodistas, camarógrafos y cronistas que intentaban obtener alguna definición sobre lo que había dicho puertas adentro, Arizaga avanzó como pudo hacia el automóvil que la esperaba a pocos metros. “Un segundo, por favor”, pidió mientras intentaba atravesar la marea humana.
“Quiero irme. No puedo contarles lo que declaré. […] ¿Me dejan subir al auto?”, reclamó, con evidente incomodidad, pero sin perder la calma. En un momento, incluso preguntó: “¿Me van a obligar a hacer la nota?”.
Consultada por la prensa, confirmó que la restricción de acercamiento que pesa sobre Moyano continúa vigente, pese a que ella misma había pedido que fuera levantada. “No se levantó”, explicó.
Más tarde, ya dentro del automóvil, contó que había modificado algunos detalles relacionados con la manera en que recuperó sus pertenencias. También reconoció que finalmente no se había hablado del consumo de drogas durante su exposición judicial.
Su abogado fue todavía más categórico. Sostuvo que la declaración “para nada compromete a Moyano”, aseguró que “no se habló del consumo” y confirmó que Arizaga solicitó expresamente que se levantara la prohibición de acercamiento. La fiscal Florencia Nocerez, sin embargo, consideró imprudente adoptar esa medida por el momento.
La ampliación de la declaración había sido solicitada por la propia denunciante, a través de su abogado, Roberto Herrera. Según explicó el letrado, se trataba de precisar algunos aspectos que habían quedado pendientes o que Arizaga no había podido recordar durante su primera exposición ante la Justicia.
Según le informaron a LA NACION, Candela declaró y, en ese contexto, se entrevistó con la Oficina de Asistencia a la Víctima y al Testigo (OFAVyT), un organismo del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad que cuenta con equipos de profesionales que dan apoyo legal, psicológico y social a personas que pasan por situaciones de delitos, violencia de género o doméstica.



