Duro golpe en la Bombonera: Boca pagó caro sus errores y quedó eliminado con Huracán
El Xeneize se encontró con un enorme Galíndez que se atajó todo, pero el equipo de Úbeda no estuvo a la altura, cometió dos penales infantiles y se quedó en los octavos de final. Cayó por 3 a 2, pese a la reacción del final.
Boca Juniors volvió a tropezar en un partido decisivo y sufrió una eliminación que puede dejar secuelas profundas. En una noche caótica en La Bombonera, el equipo conducido por Úbeda cayó frente a Huracán y quedó afuera del Torneo Apertura 2026, en un encuentro marcado por errores propios, tensión y un final cargado de dramatismo.
El Xeneize fue víctima de sus propias equivocaciones. A pesar de generar muchas situaciones de gol, dominar largos pasajes del encuentro y mostrar momentos de buen fútbol, terminó pagando muy caro cada falla defensiva y cada desconcentración. Del otro lado apareció un gigantesco Galíndez, figura absoluta de la noche y responsable directo de sostener con vida al Globo durante gran parte del partido.
La historia comenzó torcida desde el arranque. El conjunto dirigido por Martínez sorprendió con una presión alta y agresiva que incomodó completamente a Boca. En una jugada insólita, Leandro Brey comprometió a Milton Delgado con una salida peligrosa y terminó regalándole la pelota a Rodrigo Gil, que aprovechó el error, dejó atrás a Costas y definió cruzado para el 1-0.
A partir de ahí, Boca reaccionó desde el juego y empujó constantemente en busca del empate. El problema fue que se encontró con una actuación descomunal de Galíndez, que tapó absolutamente todo. Le sacó un cabezazo a Miguel Merentiel, un remate potente a Delgado, un mano a mano nuevamente a Merentiel y hasta contó con la ayuda del palo en un cabezazo en contra de Blondel. Incluso, el gol convertido por Giménez fue anulado por posición adelantada.
El Xeneize fue víctima de sus propias equivocaciones. A pesar de generar muchas situaciones de gol, dominar largos pasajes del encuentro y mostrar momentos de buen fútbol, terminó pagando muy caro cada falla defensiva y cada desconcentración. Del otro lado apareció un gigantesco Galíndez, figura absoluta de la noche y responsable directo de sostener con vida al Globo durante gran parte del partido.
La historia comenzó torcida desde el arranque. El conjunto dirigido por Martínez sorprendió con una presión alta y agresiva que incomodó completamente a Boca. En una jugada insólita, Leandro Brey comprometió a Milton Delgado con una salida peligrosa y terminó regalándole la pelota a Rodrigo Gil, que aprovechó el error, dejó atrás a Costas y definió cruzado para el 1-0.
A partir de ahí, Boca reaccionó desde el juego y empujó constantemente en busca del empate. El problema fue que se encontró con una actuación descomunal de Galíndez, que tapó absolutamente todo. Le sacó un cabezazo a Miguel Merentiel, un remate potente a Delgado, un mano a mano nuevamente a Merentiel y hasta contó con la ayuda del palo en un cabezazo en contra de Blondel. Incluso, el gol convertido por Giménez fue anulado por posición adelantada.



